Aceleración: Cuando se inicia la aceleración, el peso del coche se transmite hacia atrás, por lo que se aumenta la presión sobre las ruedas traseras, para que las ruedas traseras puedan obtener más agarre y mejorar la aceleración.
Fácil de mantener: A diferencia de los vehículos de tracción delantera, los vehículos de tracción trasera tienen todos los componentes del sistema de potencia concentrados en la parte delantera del vehículo, que es mecánicamente más simple que los vehículos de tracción delantera. Por lo tanto, es más fácil desmontar y mantener.
Dirección de par: No hay ningún problema de desviación que pueda ser causado por la distribución desigual del par de la rueda delantera.
Distribución de peso: El motor y la caja de cambios de un vehículo de tracción trasera se pueden instalar detrás del vehículo de tracción delantera. De esta manera, el peso del vehículo se distribuye más uniformemente entre las ruedas delanteras y traseras. Esto ayudará a mejorar el manejo del coche.
Radio de giro: Debido a la estructura de transmisión relativamente simplificada de las ruedas delanteras, las ruedas delanteras a menudo pueden girar un ángulo más grande. Estos vehículos de tracción trasera suelen tener un radio de giro más pequeño.
Fuerza de arrastre: En el caso de un remolque, la tracción trasera está más cerca del punto de enganche del remolque, que puede obtener un mejor rendimiento de dirección y fuerza de arrastre.
